Una web bonita también debe ser útil
Diseño, contenido y rendimiento deben trabajar en la misma dirección.
Una pregunta por página
Cada página debe ayudar a resolver una duda: qué ofreces, para quién es o cómo empezar. Escribe primero esa respuesta y después organiza el contenido. Los títulos descriptivos y los ejemplos reales ayudan más que una sucesión de promesas genéricas.
El móvil forma parte del diseño
Revisa los textos, la navegación y los formularios en una pantalla pequeña. Un botón debe ser fácil de tocar y un formulario solo debe pedir la información necesaria. Prueba también la navegación con teclado: los controles deben tener un orden lógico y un foco visible.
Publicar es el comienzo
Comprueba los enlaces, optimiza las imágenes y revisa que cada servicio tenga un título y una descripción propios. Después de publicar, observa las preguntas que siguen haciendo los clientes. Suelen indicar qué contenido falta o qué apartado no se entiende bien.